Las pensiones como objetivo estratégico
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12/06/2013
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Me entero por un escrito Carlos Taibo de la vomitiva embarcada de Joaquín Almunia, comisario socialista (!) de la UE. Almunia, un fracasado de la política española, se está sacando la espina en la burocracia política europea. En sus declaraciones de globo sonda, aboga con todo descaro por una urgente reforma de las pensiones.

Joaquín Almunia, comisario socialista (!) de la UE, aboga con todo descaro por una urgente reforma de las pensiones. Es fácil deducir en qué línea se pretende hacer, dados los avisos y las constantes presiones de la cancillera alemana Merkel. Se trataría, sin ninguna duda, de una reforma canalla en el sentido neoliberal. Es decir, un robo más de un derecho inalienable, conquistado con sangre, sudor y lágrimas por las clases trabajadoras.

Incluso defiende Almunia, sin que se le caiga al suelo ese rostro porcino y supuestamente democrático, que la cosa se podría perpetrar “sin esperar consenso”. Pero esta gentuza ¿de qué va? De acuerdo, no era más que una pregunta retórica. Sabemos de qué van y a qué y a quién sirven como lacayos. A los privilegios de clase dominante. Almunia, Durao Barroso... estos antiguos izquierdosos convertidos al capitalismo feroz son unos obedientes y eficaces soldados. Son mayordomos del neoliberalismo montaraz y, al servicio de su señor, carecen de cualquier escrúpulo.

Y, entretanto, para mayor desamparo, el ínclito Felipe González dando lecciones de estadista a sueldo de la oligarquía energética, por encima del bien (poco) y del mal (por arrobas). Igual que su colega Aznar. Ambos se mueren por volver, volver, volver. Y en su defecto, por trincar, trincar, trincar. La reciente reunión de González, Aznar y Rajoy tiene todos los visos de haber sido un “pacto de Estado por la estabilidad”. A la salida de la misma, Aznar declaró que todo había ido “fenomenal”.

Con semejantes personajes en liza e intrigando es como para temerse lo peor y para echarse a temblar.

El Psoe se encuentra en un estado agónico; da muestras de haber perdido el norte y la brújula. Rubalcaba es un sonámbulo cuya máxima pretensión es estar ahí y ganar tiempo, para ver si las encuestas les serán más propicias y que no se hunda del todo el bipartidismo. Hay que decir que la responsabilidad histórica del Psoe es de una magnitud inigualable. Después del trilero González y el pastelero Zapatero, ahora Rubalcaba perpetra el pacto de la claudicación. Un pacto por Europa ¿Qué Euro-pa? ante un impresentable PP que se está llevando por delante, sin oposición, la Sanidad, la Seguridad Social, la Enseñanza y todo lo que suene a público.

La gestión de los fondos de las pensiones es un manjar muy apetecible para la banca. Hace ya años que Botín Santander declaró la perentoria “necesidad” de su privatización.

El pringado de Almunia me recuerda al psoecialista Javier Solana cuando aquel célebre “OTAN, de entrada no” que acabó con este país dentro de la Alianza Atlántica. Es decir, el custodio militar de la empresa capitalista y la cleptomanía de materias primas baratas o regaladas en aquellos países que las tienen. Después de haber llevado la pancarta, Solana fue secretario general de la OTAN. Después de que el macarrónico Aznar se hiciera la foto de las Azores (para entrar en la guerra petrolífera de Iraq) Ahora somos escudo antimisiles. Edificante.
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