El Público
enviar este artículo
16/07/2010
.
Antes las coronas lo señalaban plebe; luego del desparrame feudal de sangre y tiempo lo llamaron pueblo. Ahora, las democracias con vigilancia les dicen con insistencia ciudadanos. Pero, en realidad, las gentes de abajo son el público.
El público es el invento fundamental de la sociedad del espectáculo. Sin público no hay función ni tramoya. El público tiene como misión financiar, contemplar y aplaudir.
Los protagonistas de la historia siempre han necesitado coartadas para sus grandes felonías o meridianas desfachateces. Sus obras. El aplauso y los vítores del público son refrendo imprescindible siempre. Por el bien del pueblo.
.